26 de setembre 2008

En los límites del arte


1 comentari:

Unknown ha dit...

Como autoras de este articulo, nos gustaría añadir una curiosa anegdota encontrada en el libro “Dadaísmo” de Dietmar Elger. La cual nos muestra, una vez más, el original y curioso sentido de humor de Duchamp. Lo cierto es que la obra de Duchamp estaba repleta en aquella época de alusiones sexuales veladas y explicitas. En el caso de las aparentemente arbitrarias siglas “L.H.O.O.Q”. Leídas deprisa en su correcta pronunciación francesa, reproducen fonéticamente la frase “elle a chaud au cul”, literalmente “ella tiene el culo caliente” o mejor dicho “esta en celo”. Duchamp se permite así un chiste sutil aunque burdo a costa de la mujer en la sacrosanta obra maestra de Leonardo.